Soy María Peñas Palma

Psicóloga sanitaria especializada en terapia EMDR, el tratamiento del trauma y los problemas psicológicos asociados.

¿Estás pasando por un momento difícil en tu vida?

O, ¿llevas la mayor parte de ella sufriendo y no encuentras la forma de solucionarlo?

Estoy aquí para ayudarte a dejar de sufrir, poder disfrutar de la vida y afrontar de manera sana los nuevos retos que te depare el futuro

En la vida pasamos por momentos o circunstancias que nos generan malestar y nos hacen sufrir.

En estas situaciones, es normal sentir emociones negativas. Sin embargo cuando ese sufrimiento es tan intenso, extendido o repetido en el tiempo, que no nos permite realizar una vida satisfactoria, el problema puede ser cómo nos podemos estar relacionando con dicho malestar y esto seguramente sea la verdadera razón que te traiga aquí, a buscar terapia.

Bajo estas circunstancias y nuestras reacciones emocionales se pueden esconder aspectos traumáticos que requieren un abordaje específico. 

Juntos podremos trabajar para entender, tomar conciencia y mejorar. Consiguiendo transformar tu relación contigo mismo, los demás y el mundo. Y así poder dejar atrás el sufrimiento que te hizo buscar ayuda, prevenir nuevos episodios y tener una vida más auténtica y plena.

Mirar al pasado para cambiar el presente

Si no conocemos nuestra historia estamos condenados a repetirla.

Al sanar las heridas emocionales del pasado consigues cambiar el presente, gracias a:

En definitiva: Ser más feliz, disfrutar de la vida y de quien eres y sentir que estás preparado y tienes los recursos suficiente para afrontar los nuevos retos del futuro.

Cómo solucionas estos problemas con Terapia EMDR

Cuyas siglas en español significan Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares.

Abordaje terapéutico avalado por la Organización Mundial de la Salud y las Guías Clínicas Internacionales para el tratamiento del trauma, extendiéndose a un amplio rango de problemas clínicos y con la capacidad de conseguir cambios consistentes y permanentes. 

Todos los seres humanos tenemos la capacidad innata de procesar y resolver situaciones difíciles de la vida pudiendo aprender y evolucionar a partir de ellas.

Sin embargo, hay situaciones a las que llamamos traumas, donde esta capacidad innata de afrontamiento falla. Ya que suponen un gran impacto emocional o implican un peligro real para la vida de la persona (como atentados terroristas, accidentes graves o agresiones sexuales); o bien son menos impactantes pero repetidas en el tiempo (insultos, desprecios, situaciones de rechazo); o tienen lugar en etapas de mayor vulnerabilidad emocional como la infancia o la adolescencia (abuso sexual o físico, abandono o negligencia). 

Desde el modelo de trabajo EMDR, entendemos que la sintomatología (ansiedad, depresión, baja autoestima, fobias, insomnio, estrés traumático, obsesiones, compulsiones, problemas con la alimentación, dificultades para relacionarse o adaptarse …) que trae el paciente a la consulta es el efecto de dichas experiencias adversas y traumáticas que no han podido ser procesadas.

EMDR, trabajaría con dichas experiencias,  las situaciones disparadoras actuales y pensamientos y comportamientos deseados para el futuro, para poder procesar y almacenar adaptativamente dicha información, dando como resultado la desaparición de la sintomatología (malestar) del presente y el desarollo de recursos necesarios para una vida más sana y satisfactoria.

Cuando empecé mi carrera profesional

con las ganas y la ilusión por comenzar. Después de muchos esfuerzos, dedicación y formación, hizo que todo aquel que llegara a mis manos cualquier tipo de población (niños, padres, parejas, adultos…) y problemática (ansiedad, depresión, problemas de aprendizaje o de conducta, estrés laboral, rupturas, duelos y un largo etc…) le acogiera y dedicara todos mis esfuerzos, conocimientos y dedicación a poder ayudarles.
Tenía ganas, fuerza y mucha ilusión por poder ayudar y poner en práctica todos mis conocimientos adquiridos a lo largo de toda mi formación.

Esto me permitió aprender y desarrollar las habilidades necesarias para poder adaptarme a cada tipo de población y casuística. Sin embargo, poco a poco, fui sintiendo que determinados casos me interesaban y disfrutaba más. ¡Y qué casualidad! Eran los casos con los que mejores resultados terapéuticos conseguía. 

Y es que, entiendo que la manera de ayudar a otras personas sólo puede hacerse desde la autenticidad. Es decir, desde la verdad, sinceridad y la coherencia conmigo misma y con aquellas personas que confían en mí para poder ayudarles. 

Por ello, me embarqué en el proceso de desarrollar mi propio proyecto, para poder dirigirme a aquellas personas que realmente y de corazón puedo y deseo ayudar

Esto me posibilita ahondar cada vez más en los ámbitos que mayor interés me generan, especializarme y por tanto enfocarme en las personas que más feeling, comprensión y experiencia puedo aportar, promoviendo el éxito terapéutico.

¿Quieres saber más?

Necesitas más información, tienes alguna duda o lo tienes claro y quieres comenzar tu proceso terapéutico conmigo. 

Contacta conmigo sin ningún compromiso, estaré encantada de atenderte.

No es fácil elegir una persona con quien poder sentirnos seguros, comprendidos y en confianza para mostrar nuestra vulnerabilidad y sentir que nos podrá ayudar verdaderamente. 

Sin embargo, el vínculo que se establece entre psicólogo y paciente es la base para que una terapia pueda tener éxito

Ese vínculo se va construyendo a lo largo de la terapia y empieza desde ahora mismo mientras visitas mi web: lees los textos, observas la manera de expresarme, miras mis fotos… y cuando terminas, de manera intuitiva, te haces una primera impresión acerca de mi, donde sientes feeling o no lo sientes!  Y tomas una decisión!

Y es que para poder vincularnos con una persona, sentir feeling es importante y en terapia no iba a ser diferente.

Por ello, me gustaría mostrarte un pedacito de mí, también como persona, para ayudarte a responder la pregunta:

¿CONECTO O NO CONECTO?

Me considero una persona humilde, sencilla, que se muestra tal y como es, sin adornos ni artificios. Mujer que observa, escucha con todos los sentidos, analiza y después si tiene algo que decir, habla, desde la autenticidad y la verdad en el corazón.

Me encanta disfrutar el momento, de las pequeñas cosas de la vida:

Una anécdota que siempre se cuenta en las reuniones familiares es que cuando era bien pequeña daba aplausos cuando llegaba la hora de la comida y es que es una de mis grandes pasiones. Por ello, cuando tengo hambre me pongo de muy mal humor.

Si no estoy trabajando me podrás encontrar reunida con mi familia o amigos, haciendo deporte, practicando yoga, en el campo…

Y por qué no! También tumbada en el sofá sin hacer nada… y si no estoy en ninguno de esos sitios… probablemente estaré comiendo! :p